El Villarreal ha cambiado de aires este verano con la salida de Marcelino por la puerta de atrás. Sin embargo, la llegada de Escribá ha permitido que el equipo castellonense haya podido mantener, en gran medida, la filosofía de juego que lo ha llevado al éxito las tres últimas temporadas. Tras un mínimo proceso de adaptación al nuevo técnico y las incorporaciones de este verano, el submarino amarillo empieza a arrancar y lo hace fiel a su estilo, navegando con la pelota a ras de suelo.
Adrián Viéitez | Tinta Celeste

El Villarreal se ha convertido en un clásico contemporáneo del fútbol español. Tras ser un club de segunda fila hasta la década de los 90, la llegada de Fernando Roig lo catapultó a la primera plana del fútbol nacional, donde, desde entonces, no ha dejado crecer. Actualmente, el submarino amarillo puede presumir de haber rozado con las yemas de los dedos toda una final de la UEFA Champions League, además de lucir una espectacular regularidad competitiva a lo largo de la última década, con la única excepción de su inesperado y rápidamente corregido descenso de la temporada 2011/12.

Actualmente, después del cambio de cromos sufrido por el banquillo castellonense el pasado verano, cuando Marcelino García Toral, entrenador del equipo durante las últimas tres temporadas y media, abandonó la disciplina del club con la temporada a punto de comenzar por discrepancias con la directiva. Su sustituto de urgencia fue Fran Escribá, quien se vio obligado a asumir con prisas la dirección del equipo. Esta situación provocó la pronta eliminación del equipo en la fase previa de la Champions, además de un arranque liguero algo titubeante. Sin embargo, con el paso de las semanas, el míster valenciano ha comenzado a ofrecer muestras de lo que ya había logrado con el Elche hace dos campañas. 

La plantilla: calidad y criterio

El Villarreal ha vuelto a conformar una plantilla capaz de competir frente a cualquier equipo. Tras brillar la pasada campaña alcanzando la cuarta plaza en la clasificación, los amarillos buscarán repetir la gesta recogiéndose en su estilo. De momento, su inicio de campeonato los mantiene enganchados al tren de los teóricos tres favoritos para el título liguero, a los que se ha sumado también el Sevilla de Sampaoli, principal rival del Villarreal para la última plaza de acceso a la Champions.

En la portería castellonense, Sergio Asenjo sigue confirmándose como uno de los metas nacionales capaces de brindar mayor seguridad a su equipo. El portero palentino, en plena madurez deportiva, es todo un seguro bajo palos, destacando su presencia en el mano a mano, su agilidad en las distancias cortas y su jerarquía en el área pequeña, pese a no destacar excesivamente en lo referido a la envergadura.

En defensa, el argentino Musacchio sigue siendo el comandante, siempre pendiente de su fragilidad física. La millonaria salida de Bailly hacia Manchester permitirá a Víctor Ruiz proseguir con su asentamiento al lado del albiceleste, mientras que los laterales continúan siendo propiedad de Mario Gaspar y Jaume Costa, quienes suman ya cuatro temporadas siendo fijos en los flancos defensivos del Villarreal.

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Sansone está siendo el fichaje más ilusionante del Villarreal.

Por delante del también clásico doble pivote conformado por el capitán Bruno Soriano y Manu Trigueros, el equipo se ha reforzado más. El Villarreal ha pescado en la Serie A este verano. De hecho, sus dos fichajes estrella proceden de la competición italiana. El primero, Roberto Soriano, llega desde la Sampdoria con el objetivo de dar mayor profundidad en la conexión entre medio campo y delantera, en una parcela que quedó desdibujada tras el regreso de Denis Suárez a Barcelona

Pese a todo, la incorporación más ilusionante del Villarreal en el periodo estival ha sido la de Nicola Sansone, punta móvil que brilló la pasada campaña en el proyecto europeo del Sassuolo y que suma ya un total de cuatro tantos en su temporada de debut en la liga española, igualando, curiosamente, las cifras de Giuseppe Rossi, quien esta tarde se verá las caras con su antiguo equipo. El italiano tendrá la competencia por los aires, con la presencia de las dos estrellas del equipo la pasada campaña, Roberto Soldado y Cédric Bakambu, además de los también recién llegados Alexandre Pato y Santos Borré

La pizarra: fluidez ofensiva y fortaleza atrás

El fútbol del Villarreal parte de una zaga fuerte, comandada por un futbolista de la potencia y la jerarquía de Musacchio, habitualmente acompañado de centrales menos rápidos pero sí sólidos y firmes por arriba, como es el caso de Víctor Ruiz. Los apoyos a la defensa, de todos modos, son constantes por parte de un centrocampista del tremendo recorrido de Bruno Soriano, capaz de cubrir con soltura una superficie de 30 metros cuadrados a lo largo de los 90 minutos.

Por delante, el fútbol comienza precisamente en las botas de Bruno, quien sostiene al equipo y aporta equilibrio al centro del campo. A su lado, Manu Trigueros es el hombre al mando, el encargado de repartir juego y generar situaciones de ataque. Del correcto funcionamiento de este doble pivote, ya compenetrado merced a años de compartir vestuario, depende en gran medida la fluidez ofensiva de un equipo que realiza una apuesta eminentemente atractiva de fútbol.

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Bruno Soriano es el indiscutible líder espiritual del Villarreal.

Por delante, Escribá ha adoptado el hábito de Marcelino de ubicar a dos extremos rápidos y capaces de trazar diagonales con los puntas, lo que favorece la constante entrada por bandas de dos laterales de la proyección ofensiva de Gaspar y Costa -el primero, mucho más sólido atrás que el segundo-. Para realizar esta función destaca un Samu Castillejo que continúa ganando enteros en el esquema del equipo, mientras que otros futbolistas como Jonathan dos Santos, Cheryshev o el propio Sansone, dada su movilidad, también pueden desempeñarla con soltura, aunque ofreciendo diferentes variantes.

En punta, la llegada de un enganche con la pegada de Roberto Soriano ha provocado que, al menos mientras Soldado está lesionado, Escribá prefiera jugar con un único delantero, ubicando al italiano justo por detrás. Arriba, cualquiera de los puntas disponibles ofrece algo diferente: Sansone destaca por su capacidad para la combinación y una mayor destreza técnica, mientras que el principal valor de Bakambu es la velocidad y futbolistas como Pato y Santos Borré brillan por la potencia de su arrancada.

Convocatoria

Más allá de la ya conocida ausencia de Roberto Soldado, quien todavía se encuentra recuperándose de su lesión de larga duración, Fran Escribá tampoco podrá contar para el partido frente al Celta con el extremo ruso Denis Cheryshev. Por su parte, el punta Santos Borré y el jerarca defensivo Mateo Musacchio llegan con dudas físicas tras sendas participaciones con sus selecciones, mientras que Jonathan dos Santos ya está totalmente recuperado de sus molestias y será de la partida.

Porteros: Sergio Asenjo y Andrés Fernández.

Defensas: Mario Gaspar, Musacchio, Víctor Ruiz, Jaume Costa, Álvaro González y José Ángel.

Centrocampistas: Bruno Soriano, Manu Trigueros, Alfred N’Diaye, Jonathan dos Santos, Roberto Soriano y Samu Castillejo.

Delanteros: Santos Borré, Sansone, Pato y Bakambu.

Posible formación

Villarreal C.F. - Liga Santander - 16th October 2016 - Football tactics and formations

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