Seis años en el Celta dan para mucho. Sobre todo si eres Patxi Salinas y tu integración e identificación con el club y la ciudad te llevan a ser un referente dentro del celtismo. Diez años más en Primera División, dan para mucho más, sobre todo si son en un equipo con una filosofía única a nivel mundial como el Athletic Club. Pero es que además, 24 años viviendo en la ciudad olívica y siguiendo al Celta, dan mucha autoridad para opinar sobre el momento actual del equipo y el derbi que se jugará mañana, sobre todo si estás cuajando una gran temporada al frente del Rápido de Bouzas.
Borja Refojos | Tinta Celeste

El cariño ni se compra ni se vende. Es una frase usual –y muy cierta- sobre una de las pocas cosas que escapan del materialismo de la sociedad actual. Patxi Salinas no ha necesitado dar un duro para recibir unas cantidades ingentes de cariño en los 24 años que lleva en Vigo. Tampoco necesitó cobrar por devolverlo. El defensor bilbaíno siempre ha sido uno de los jugadores más queridos por la afición del Celta, muchos años después, incluso, de haber colgado las botas. Él siempre ha correspondido con una atención exquisita, sobre todo con los niños, con los que más disfruta, parándose para una foto, para firmar una camiseta o, simplemente, para intercambiar unas palabras.

Carácter cercano y una conversación deliciosa, con muchos detalles, pero a la vez directa y amena. Su faceta televisiva y también la de entrenador le han convertido en un gran comunicador. Nos recibió en su casa, el Baltasar Pujales, campo de un Rápido de Bouzas al que tiene segundo en la siempre complicada Tercera División. Allí hablamos de sus otras casas, el Athletic Club, con el que ganó dos Ligas y una Copa, y el Celta. Su Celta. Porque Patxi se declara abiertamente vigués y no conviene llevarle la contraria, porque ya se sabe que los de Bilbao son de donde les da la gana. Con la vista atrás recordó a sus compañeros, a sus amigos, con los que conformaba un grupo cohesionado que fue la antesala de la época dorada del club. A un Txetxu Rojo para el que solo tiene palabras de elogio y al que le debe estar en Vigo. Y aquella maldita final de Copa, en la que la lotería de los penaltis les apartó de ser héroes. Con la vista adelante  Salinas ve un Celta con buena salud, que necesita un poco más de tiempo para enseñar su mejor versión y del que hace una apasionada defensa de su cantera.  Y el derbi. Uno de sus dos derbis. O noso derbi. El partido más especial que se puede jugar con la camiseta del Celta y que él conoce de sobra tras disputarlo en once ocasiones y lograr un gol en Riazor. La voz de Patxi, transcrita en tinta celeste.

Pregunta: Han hecho un gran arranque de temporada y el Rápido está segundo tras nueve jornadas disputadas, ¿qué sensaciones tiene con el equipo?

Respuesta: Las sensaciones están siendo muy buenas. Al principio de temporada nunca sabes muy bien dónde vas a estar porque la Tercera es muy igualada. Hay dos o tres equipos con un presupuesto más alto como Deportivo B o Arosa pero luego el resto tenemos un nivel muy similar. Hemos iniciado bien, tenemos una posición cómoda y trataremos de mantenerla

P: Ya conocía la Tercera de antes pero, ¿qué le parece el nivel de la Liga en su regreso a los banquillos?

R: La última vez que entrené en Tercera fue en el Ourense en la 2011/2012 y teníamos un equipo muy bueno. También estaban Racing de Ferrol,  Pontevedra,  Cerceda, Racing Villalbés. Aquella Tercera la veo más fuerte que la de ahora. Había jugadores como Joselu, Maikel o un Manu Barreiro que era un espectáculo. Yo tenía jugadores de mucha calidad, caso de Josu, Campillo o Mouriño. Yo la veo hoy en día un pelín más baja que en aquella época.

P: Como cualquier chaval de Bilbao, su sueño era jugar en el Athletic Club y lo consiguió: diez años en el primer equipo, dos Ligas y una Copa del Rey, una Supercopa y acaba saliendo para venir al Celta. ¿Cómo se fraguó esa salida?

R: Fue complicado salir. Yo entré en el Athletic con diez años. Pasé por todas las categorías, debuté con 18 años y acabé con 28. Tenía contrato en vigor pero un problema con el presidente me hizo abandonar el equipo. Y yo vine a Vigo porque estaba Txetxu Rojo de entrenador, sino no hubiera venido. Él fue mi valedor, una persona que apostó por mí y me hizo ver un futuro de seguridad.  Yo venía de diez años en Primera División y buscaba un sitio en el que estar cómodo y tenía claro que con Txetxu lo iba a estar. Si no fuera por él no habría venido porque tenía opciones mejores, pero gracias a dios me convenció.

“Si Txetxu Rojo no fuera el entrenador del Celta no habría venido”

P: El Celta al que llegó tenía un estilo bastante diferente al del actual o al de su siguiente generación. ¿Cómo era aquel equipo?

R: Yo llegué a un equipo recién ascendido, algo que me generó alguna duda. Pero Txetxu me dijo que no me preocupase, que había muy buena plantilla. Me habló de un tal Gudelj, un tal Ratkovic, un tal Juric, gente como Vicente, Jorge Otero. Se fichó a Cañizares aunque venía del Mérida y todavía no era lo que acabó siendo. Yo confiaba mucho en el Míster y aposté por el equipo. El primer año, el objetivo era mantener la categoría y en el segundo jugamos la final de Copa con un presupuesto muy bajo. Luego, a partir del 96 se empieza a formar un equipo fantástico y en mi último año es increíble y conseguimos clasificarnos para la UEFA. A partir de ahí se mantiene el bloque y se fragua un Celta espectacular.

P: En ese último año como profesional coincide en el equipo con Mostovoi, Mazinho, Karpin, Revivo, Míchel Salgado y como ha dicho logran meter al equipo en competición europea por segunda vez en su historia. ¿Usted sospechaba o intuía que el Celta, con esos futbolistas, podía llegar a lograr las cotas que alcanzó?

R: Sin ninguna duda. Nosotros pasamos de ser un equipo con problemas para entrenar, para viajar, para cobrar, para todo, a estar plenamente asentados en Primera División y mis últimos dos años fueron fantásticos. El grupo se mantenía y cada año salían tres o cuatro y venían otros tantos mejores. Vinieron Mazinho, Karpin, Revivo y luego ya llegaron los Gustavo López, Penev, Makelele, Cáceres, Berizzo y se hace un equipo espectacular. Ese Celta de Champions era de otra galaxia.

P: ¿Cuántas veces deseó tener algunos añitos menos para disfrutar de ese equipo sobre el césped?

R: Cuando me retiré pensaba que podría haber seguido porque mi último año es uno de los mejores de mi trayectoria en el Celta. Hice un gol en Riazor y otro contra el Zaragoza que valieron puntos importantes, jugué 26 partidos de Liga, era el capitán del equipo y conseguimos la clasificación para la UEFA. Nunca pensé que dejaría el fútbol ese año pero siempre hay un inicio y un final. Claro que envidié sanamente a la gente que jugó en Europa, porque piensas en lo que nos ha costado conseguirlo, en mi caso seis años o en el de Vicente diez, y te da un poco de rabia. Lo viví como espectador pero evidentemente no es lo mismo.

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Foto: Jorge Lens.

P: Antes hablaba de aquella final de Copa del 94, quizá el punto álgido en su etapa celeste. ¿Cómo se prepara un partido de esta dimensión y, sobre todo, cómo se recupera el grupo anímicamente para seguir progresando?

R: Nosotros no teníamos equipo para jugar una final. Teníamos un equipo para mantenernos, con un presupuesto muy bajito y una plantilla corta, pero empezamos bien en la Copa, fuimos pasando rondas y nos plantamos en la final ante un Zaragoza plagado de figuras: Paquete Higuera, Pardeza, Esnáider, Cáceres. Sabíamos que el club no había ganado nada y teníamos la posibilidad de entrar en la historia. Peleamos a muerte porque pensábamos que la ciudad y la historia del club dependían de nosotros. Jugamos 120 minutos a tope y desgraciadamente el fútbol nos dio la espalda y perdimos una final que creo que merecimos ganar en un penalti. Pudimos ser héroes y quedamos como un equipo que jugó una final. Fue una lástima y una decepción porque lo planteamos con valentía, con mucha humildad y con mucho compañerismo. Aquel equipo era todo compañerismo, un grupo fantástico en cuanto a unidad. Todos hemos soñado muchas veces con el penalti de Alejo y con el partido, porque pudimos hacer un gol antes, como con el remate de Salva que paró Cedrún. Aquel partido nos marcó, pero desgraciadamente por no haberlo ganado.

“Pudimos ser héroes pero el fútbol nos dio la espalda”

P: Enlazando con la actualidad, el domingo hay un derbi y usted ha jugado once. ¿Cómo se viven esos partidos desde dentro?

R: Es un partido muy especial, que todos queremos jugar. Sales de casa y la gente ya está enchufada, llegas al partido y el ambiente es espectacular, la afición ya te está arengando desde que sale el bus. Un partido mucho mejor para jugar que contra Real Madrid o Barcelona. Pase lo que pase sabes que la gente te va a aplaudir, también porque la afición del Celta sabe reconocer cuando uno lo da todo en el campo. La afición estaba contenta con nosotros porque competíamos todos los derbis e incluso fuimos capaces de ganar en Riazor con un equipo inferior al suyo.

P: ¿Qué diferencias hay entre un derbi gallego y un derbi vasco?

R: Se viven con la misma pasión, es el enemigo a batir. Pero es verdad que el vasco es distinto en cuanto a agresividad fuera del campo. Los de Bilbao podemos ir a Donostia y no va a haber problemas de enfrentamientos con hinchas de la Real Sociedad; y si lo tienes será porque tú te has metido en un problema y no porque lleves un distintivo de tu equipo. Allí no hay peleas e incluso se mezclan en las gradas aficionados de ambos equipos sin problemas. Desgraciadamente, aquí sí que hay peleas entre aficiones aunque se está limando poco a poco. La gente cada vez tiene más conciencia de que para Galicia es muy bueno que haya dos equipos en Primera y que el derbi sea sano. Hay que ganarles, eso está claro, pero que no sea un enfrentamiento en el que tú no puedas ir a A Coruña o ellos no puedan venir aquí. Eso me parece una barbaridad.

P: ¿Cómo ves el partido?

R: Jodido. Un derbi siempre lo es. Creo que tenemos mejor plantilla que el Dépor, jugamos en casa, estamos mejor clasificados y en teoría deberíamos ser favoritos porque reunimos todos los condicionantes para serlo, pero puede ganar cualquiera.

P: Sí, porque quizá la propuesta futbolística del Deportivo es la que más se le atraganta al Celta.

R: El Celta usará el sistema de siempre, el que ha implantado Berizzo en su fantástico trabajo de estos tres años. El Deportivo es un equipo de contraataque puro y duro que le va a dar el balón al Celta para hacer una presión importante. Un equipo duro, serio, correoso, que esperará su oportunidad.  Saldrá a muerte por lo que es el derbi, porque son tres puntos importantes y para quitarse el mal sabor de boca de algún mal resultado, como la derrota contra el Leganés en casa.

“Un derbi siempre es jodido”

P: Hablando del equipo, ha empezado irregular, con altibajos incluso dentro del mismo partido. ¿A qué cree que se debe teniendo en cuenta que mantiene entrenador, bloque y línea de trabajo?

R: Creo que este año hemos tenido suerte en los resultados. Se ha jugado peor que otros años y en partidos como el del Sporting, el Espanyol o el Panathinaikos, que se ganan en los últimos minutos, hemos tenido algo de fortuna y sin hacer grandes partidos hemos conseguido puntos muy valiosos. No tendría que notarse la baja de Nolito, pero es verdad que el Celta no está jugando como el año pasado. Le está costando coger la línea pero tenemos diez puntos, estamos bien clasificados, sin urgencias y se ganó el partido del Barça con el que nadie contaba. No sé qué puede ser porque la verdad es que la base se mantiene. Sisto se tiene que adaptar, pero Rossi no necesita período de adaptación y Roncaglia tiene experiencia.

P: Hablando de Sisto y también de Bongonda, ambos son futbolistas de velocidad y profundidad y menos asociación. ¿Puede venir de ahí el cambio en la línea de juego?

R: Pione nos maravilló el día del Espanyol con esa potencia en el minuto 90. Es un portento físico pero quizá le esté faltando continuidad a su juego. Bongonda es un jugador desequilibrante en uno contra uno, de  los más desequilibrantes de la Liga, pero le falta gol. Los 12-14 goles de Nolito ya no te los dará él y al final esos 12-14, siete de Orellana y 15 de Iago, son muchos goles. Bongonda y Sisto tienen que sumar goles para que el Celta vaya para arriba porque los demás jugadores del centro del campo no son goleadores. Son buenos jugadores, pero hay que tener paciencia y darles confianza para que se acoplen.whatsapp-image-2016-10-22-at-19-52-46

P: Usted coincidió con dos estandartes históricos del club como Gudelj y Mostovoi. ¿Ve a Iago Aspas capacitado para alcanzar ese tipo de dimensión histórica?

R: Después de la marcha de Nolito, el futbolista de la plantilla que más se pueda asemejar a un líder en cuanto a conexión con la grada es Iago sin ningún tipo de duda. Es un chico de aquí, del Celta de toda la vida. Estuvo en categorías inferiores, por su forma de jugar, por su agresividad, por su forma de celebrar goles, por carácter, por personalidad, engancha con la afición. Lo que hace Simeone en el Atlético de Madrid de arengar a la grada, Iago lo puede hacer en Vigo porque la gente lo va a respaldar. Evidentemente aún le queda mucho fútbol, pero cuando se retire lo hará como un ídolo de la afición como lo fueron Gudelj, Mostovoi o Vicente. Pasará a la historia del celtismo.

P: Como ilustre central que fue, ¿cómo está viendo la defensa del Celta? ¿Qué puede aportar Roncaglia? ¿Podrá Fontàs recuperar su nivel?

R: A Roncaglia lo he visto mucho más de lateral que de central, que casi no le he visto. Es un jugador serio, disciplinado, puede jugar en la derecha, en la izquierda, aunque creo que su puesto natural es en el centro de la defensa.

Fontàs volverá a ser el que era sin ninguna duda. Es un magnífico central, con un toque increíble y una fantástica salida de balón, maneja el juego aéreo, siempre bien ubicado, anticipa bien y encima es zurdo. El problema es que casi un año sin jugar es muchísimo tiempo. Poco a poco hay que ir dándole minutos pero no sé si podrá con su capacidad actual jugar jueves-domingo. Pero no tengo ninguna duda de que cuando se recupere, Fontàs será indiscutible en el Celta.

“El fútbol ha cambiado mucho pero a mí me gustaba más el de antes”

P: Antes hablaba de la cohesión de su grupo y de la unión del vestuario que había en su época. En una ocasión leí una entrevista de Arbeloa en la que decía que para él el fútbol era “un deporte individual al 70%, en el que cada uno tiene que rendir lo suyo y mirar por él”. ¿Cree que el fútbol moderno se está individualizando demasiado? ¿Prima más lo individual que lo colectivo?

R: El fútbol ha cambiado mucho. Nosotros entrenábamos siempre a puerta abierta y nos encantaba que la gente estuviera cerca, que después de los partidos la gente te pidiera un autógrafo. Eso se ha perdido. Ahora los entrenamientos son a puerta cerrada, casi no hay conexión con los jugadores y es muy difícil que un niño se pueda acercar a un futbolista. Nosotros siempre íbamos a tomar un pincho de tortilla y una cerveza al acabar el entrenamiento, nos jugábamos a los chinos quién pagaba. Salíamos juntos, íbamos al cine juntos, quedábamos con nuestras mujeres juntos, dormíamos en habitaciones dobles en los viajes, cuando ahora suelen ser individuales. Cualquier periodista tenía acceso a casi cualquier jugador cualquier día; ahora hay que pasar varios filtros con el jefe de prensa. Antes viajabas en el avión con la prensa y los hinchas; ahora prácticamente no se da. Están acabando con la conexión que había con los aficionados y a mí personalmente no me gusta. Para mí no había nada más gratificante que un niño me pidiera que le firmase una camiseta y si era con mi nombre, mejor todavía. Hoy en día, tu hijo te pide que le lleves a un entrenamiento y no sabes cuándo será a puerta abierta, si puedes ir lo tienes que ver desde lejos, con 80 redes por el medio y sin acceso a que un futbolista se haga una foto. Es la tendencia del fútbol actual pero a mí me gustaba más el de antes.

Con respecto a lo que dijo Arbeloa, no lo comparto en absoluto. Para mí entrenar era ver a mis amigos, divertirme con ellos, tomar unas cervezas juntos. Con Gudelj, con Salva, con Tito Vilanova (mira hacia el cielo al nombrarlo), con Cañizares, con Engonga, con Jorge Otero. Eso al final te generaba una gran amistad. El que llegaba nuevo en pretemporada y estaba solo, lo invitábamos y nos juntábamos en casa de alguno para comer, para cenar, para echar un rato juntos. No entiendo eso de “yo voy a entrenar y me piro” pero ahora ves que acaban los entrenamientos y cada uno se va por su lado. Ha cambiado mucho esto.

P: Ya que hablamos de filosofías, ¿por qué parece imposible que una ideosincrasia como la del Athletic Club no se pueda instaurar en otros equipos?

R: El Athletic es un club de casi 120 años de historia y desde el principio siempre ha confiado en la gente de nuestro pueblo. Entendemos que lo de fuera no siempre es mejor que lo de casa y que muchas veces se traen jugadores de fuera por traer. Nuestro modelo siempre ha sido apostar fuerte por la cantera, en formación, buenos campos, buenos técnicos. Desde que entran con diez años, se enseña a los niños qué significa el Athletic. Tú no mantienes un club de 118 años con la cantera si es una apuesta mala. Se ha demostrado que el Athletic ha ganado Ligas, Copas, ha jugado Champions. Es confianza y apostar. En lugar de gastarme 30 millones en un jugador, gastarlos en hacer siete campos de fútbol, en formar buenos educadores y en invertir en la cantera.

Solo hay que ver los jugadores que ha sacado el Celta: Míchel Salgado, Jorge Otero, Borja Oubiña, Iago Aspas, Santi Mina… y otros que se han marchado pronto como Denis Suárez o Joselu. Se pudo apostar por jugadores como Thiago, Rafinha o Rodrigo, que eran de Vigo y se marcharon. Santi Comesaña, este mismo verano. Son futbolistas que en volumen de venta valdrían una fortuna. Santi Mina se vendió por diez millones de euros, Míchel Salgado en su día por 12, Iago Aspas por 9. La cantera siempre da frutos. Futbolistas como Hugo Mallo o Jonny no los encuentras en el mercado por menos de diez, doce, catorce millones. Son jugadores muy buenos y formados aquí y parece que no se le da importancia, pero si los traes de Alemania por quince kilos diríamos “vaya pedazo jugador que trajimos del Bayern de Munich”. El Celta ha sacado muchísimos jugadores, pero al no tener continuidad tienes que vender. Te gastas muchísimo dinero en jugadores de fuera como Doriva, Vágner o Catanha.

P: El fichaje más caro de la historia del club.

Si en su día se hubiera apostado por la cantera, ¿no habrían salido delanteros de ese nivel? Hay muchos jugadores de aquí que han salido y son muy buenos. Si se apuesta por la cantera, consigues mucho: el Athletic ha alimentado al Athletic, a la Real Sociedad, a Osasuna y a muchos equipos españoles  Y luego además, cuando se van jugadores como Llorente, Javi Martínez o Ander Herrera es a cambio de cifras astronómicas, con lo que el club siempre gana.

“La cantera siempre da frutos”

P: ¿Cómo ha sido su experiencia en televisión, en programas como Supervivientes o El Conquistador del fin del mundo?

R: Siempre que he estado sin fútbol he querido hacer cosas. O te formas, como el curso de director deportivo que hice en la RFEF, o televisión. Te mantiene vivo, te mantiene en órbita y con los ojos abiertos. Nunca me había planteado hacer esas aventuras y te puedo asegurar que han sido experiencias muy enriquecedoras. Tirarte un mes en el Amazonas sin nada, casi al límite de lo que un ser humano puede aguantar, te hace ser mucho más fuerte. Me siento muy orgulloso de haberlo hecho y se lo he recomendado a todo el mundo. Le das valor a cosas que antes no le dabas, una percepción diferente de la vida, que no todo es materialismo. Hay gente que vive sin nada y es feliz. Te pone los pies en el suelo y te hace ver que el mundo es muy grande y hay mucha gente que con muchísimo menos de lo que tenemos es feliz y a nosotros parece que todo nos parece poco. Yo estuve en Colombia y en Honduras y ves cómo vive la gente con cinco dólares al mes, lo que comen, dónde duermen, los niños sin escolarizar… y tú piensas, “son humanos como nosotros”. Vivir algo así nos hace ser mejores personas.

¿Qué le hace feliz?

La felicidad de los míos.

Su mejor virtud.

Eso tendrían que responderlo otros.

Su peor defecto.

Tengo muchos, el peor no sé cuál será.

Su mayor miedo.

Morirme.

Un ídolo.

Maradona.

¿Qué cualidad valora más en una persona?

La transparencia y la sinceridad. Que no sea envidioso y que sea amigo, en una palabra.

Una comida.

La centolla de la Ría.

Una bebida.

El agua.

Un libro.

Mi verdad, de Julio Alberto.

Una película.

Un monstruo viene a verme, que la vi el otro día.

Un deporte que no sea el fútbol.

El golf

Un hobby.

Pasear con mis perros por la playa.

Una ciudad para vivir.

Vigo.

Una ciudad para visitar.

Muchas. Nueva York, Londres, Roma…

Un futbolista.

Aparte de Maradona, he admirado a muchos: Beckenbauer, Cruyff, Futre, Butragueño, Laudrup, Ronaldo Nazario.

Un sueño.

Entrenar en Primera División.

Fotomontaje de portada y foto del cuerpo: David Juncal | Tinta Celeste.
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2 respuestas a “Patxi Salinas: “Jugar un derbi es mucho mejor que jugar contra Real Madrid o Barcelona”

  1. A pesar de no entender nada de fútbol qué gusto da leer una entrevista con buen contenido y un buen criterio de estructura.
    Hasta puede hace, y hace, humanizar más a los que lo practican y montan ese monstruo del mundo futbolista.
    Gracias Borja por lo que preguntas, cómo lo preguntas y lo bien que lo transcribes.
    Felicidades

    María Pombo

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