El Celta cayó en Ámsterdam en un partido en el que el equipo celeste tuvo dos caras: la primera, con un once titular plagado de suplentes, en el que el Ajax le sometió durante los primeros 70 minutos de juego, que se zanjaron con 3-0. La segunda, con Iago Aspas sobre el verde, en la que el conjunto vigués reaccionó y superó claramente al cuadro holandés hasta establecer el 3-2 definitivo. Fue remar para morir en una orilla en la que Bongonda se ahogó: el belga gozó de una ocasión inmejorable para empatar pero, igual que en otro mano a mano en el primer acto, definió de forma infame.
Borja Refojos | Tinta Celeste

Ajax 3-2 Celta

Ajax: Onana; Veltman, Riedewald, Sánchez, Sinkgraven; Klaassen, Ziyech (Gudelj, min. 77), Schöne; Traoré, Younes y Dolberg (Cassiera, min. 83).
Celta: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Sergi Gómez, Fontàs, Planas; Marcelo Díaz, Radoja; Lemos (Wass, min. 54), Señé (Iago Aspas, min. 72), Bongonda; y Rossi (Guidetti, min. 78).
Árbitro: Paweł Raczkowski (Polonia). Amonestó con tarjeta amarilla a los jugadores locales Schöne, Sánchez, Sinkgraven y Klaassen y a los visitantes Hugo Mallo, Radoja y Guidetti.
Goles:  1-0 Dolberg (min. 42). 2-0 Ziyech (min. 67). 3-0 Younes (min. 71). 3-1 Guidetti (min. 79). 3-2 Iago Aspas (min. 86).
Amsterdam Arena. 50.000 espectadores.

Como en cualquier otra cosa, en el fútbol hay retos más difíciles que otros. Hay guerras más duras que otras. No es lo mismo sufragar una pequeña revuelta que afrontar una gran batalla contra un ejército. Hasta el momento, el Celta fue salvando los escollos que afrontó en la Europa League jugando con la segunda y con la tercera unidad. El plan de Berizzo permitió tener frescos a jugadores importantes cada domingo y, sobre todo, con la mente puesta en el mes de marzo, cuando se parte el bacalao en este tinglao. Pero lo que está claro es que cuando  juegas con fuego te puedes quemar, y en un escenario de postín continental, salir a pelear contra tanques con palos de madera no parecía una buena idea.

Balas de fogueo

El caso es que Berizzo volvió a apostar por los menos habituales, algunos como Señé y Lemos casi inéditos en la competición doméstica. El equipo respondió y sorprendió al Ajax en unos buenos primeros minutos, en los que Bongonda demostró que, en ocasiones, tiene buen arranque de jugada. El belga encaró dos veces a Veltman y se fue hasta la línea de fondo, una vez allí quedó patente que su finalización no es como su inicio y puso dos centros inofensivos. Poco después, Theo se quedó mano a mano con Onana tras un error garrafal error del guardameta camerunés y volvió a demostrar su preocupante falta de acierto en la última acción enviando el balón fuera. Rossi, completamente solo, se desesperaba.

Dolberg, que apunta a estrella, destrozó a Fontàs y Sergi Gómez

En los días previos al partido, se habló de Kasper Dolberg como la última joya del departamento de ojeadores del Ajax, que le fichó con apenas 18 años del Brondby. Un año después, el ariete danés apunta en cada acción a futura estrella del fútbol europeo. A pesar de su insultante juventud, el ariete ajacied impartió un clínic de todo lo que debe hacer un delantero centro moderno. Controles, regates, asociaciones, conducciones… lo hacía todo y lo hacía bien. Se comió a Fontàs y a Sergi Gómez con patatas y generó ocasiones propias y ajenas. En las primeras intentonas, Rubén Blanco apareció con dos brillantes paradas para mantener el cero en la portería y opositar a mantener la titularidad, también los fines de semana.

kasper
Dolberg fue una pesadilla para el Celta. (Foto: UEFA).

La presión inicial comenzó a desajustarse a medida que Klaassen y Schöne dieron fluidez al juego del Ajax. Con balón, el Celta era incapaz de tener fluidez con un nefasto Marcelo Díaz, que jugó su peor primera parte desde que llegó a Vigo. El caso es que la superioridad del equipo de Ámsterdam era cada vez más palpable, con más minutos en la frontal y con un Dolberg amenazante. Se veía venir al danés y, tras un aviso de Ziyech con un disparo que se fue fuera por poco, llegó. Un prodigioso autopase sobre Sergi Gómez y un certero remate ante el que nada pudo hacer Rubén inauguraba el marcador.

La cara A de los últimos 20 minutos no bastó para subsanar la B de los primeros 70

El segundo tiempo arrancó parecido al primero. Con el Celta más dominador pero sin generar peligro más allá de un tímido cabezazo de Rossi. Pero igual que en el primer parcial, el Ajax se desperezó de la mano de Schöne y Klaassen, que se impusieron  en el medio y Traoré y Younes percutieron por los costados y en cuatro minutos infaustos ajusticiaron a los de Berizzo. Primero por la derecha, cuando el extremo de Burkina-Faso destrozó a Planas y sirvió en bandeja el gol a Ziyech en el segundo palo. Luego, en el 71, el habilidoso atacante alemán arrancó desde la izquierda y clavó el tercero desde la frontal.

Balas de plata

Quedaban menos de veinte minutos y Berizzo metió a Aspas. Parecía tarde –y de hecho lo fue- pero el Celta se volvió reconocible de pronto. Junto a Wass, que ya llevaba unos minutos en el campo y había dado muestras de su calidad, el moañés tiró del equipo. En el fútbol, como en la vida, las cosas lógicas suelen dar resultado y con dos titulares en el campo, el equipo celeste acaparó todo el dominio. Guidetti fue el tercer cambio y el factor de agitación definitivo. Iago encontró al sueco entre los centrales con un fabuloso pase interior y Thor definió a la perfección con la zurda. Su celebración con las manos en las orejas desafiando a la grada era evitable –y de hecho Hugo Mallo le mandó rápidamente de vuelta a campo propio-, pero a la vez fue la mecha que encendió el bombardeo celeste.

iagol
Aspas cambió radicalmente la cara del equipo.

Los doce minutos finales fueron un asedio en los que Aspas ejerció de mariscal. El descomunal momento de forma del morracense quedó plasmado en una prodigiosa acción individual en la que se libró de hasta cuatro zagueros y clavó un disparo seco y cruzado en la base del palo. Era el minuto 86, quedaba tiempo para una ocasión más y Bongonda tuvo la posibilidad de redimirse en un nuevo mano a mano pero, igual que en el primer tiempo, su definición fue lamentable: telegrafió un disparo, que además fue lento y a media altura, todo un caramelo para que Onana se luciera. Igual que Rossi en el primer acto, Guidetti completamente solo se desesperaba en unos instantes finales que pudieron ser machada y se quedaron en “¿y si hubiéramos apostado por esto desde el principio?”. Pero cero dramas, bebés, ganando al Standard en Balaídos, el Celta asegurará el pase a dieciseisavos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s