El Celta superó al Valencia en un partido en el que tuvo pelear contra el rocoso conjunto ché, el tanto inicial de Parejo, las numerosas bajas y la infame actuación de un Clos Gómez en una primera parte que concluyó con un golazo de Roncaglia que equilibró el choque. En el segundo tiempo, el equipo de Prandelli superó al de Berizzo en el primer cuarto de hora, pero la entrada de un inspirado –hoy sí- Marcelo Díaz fue capital en la recuperación de sensaciones que se coronaron con un gol de Guidetti a pase del propio mediocentro chileno que dio una victoria que sabe a gloria.

Borja Refojos | Tinta Celeste

Celta 2-1 Valencia

Celta: Rubén Blanco; Roncaglia, Costas, Fontàs, Jonny; Radoja (Marcelo Díaz, min.69), Pablo Hernández, Wass; Sisto (Planas, min.91), Iago Aspas y Guidetti (Pape, min.84).
Valencia: Alves; Cancelo, Garay, Mangala, Montoya; Mario Suárez, Medrán (Munir, min.79), Parejo; Nani, Fede Cartabia (Santi Mina, min.79) y Rodrigo.
Árbitro: Clos Gómez (C.T. Aragón). Amonestó a David Costas, Jonny, Guidetti, Iago Aspas, Fontàs (Celta); Mario Suárez (Valencia).
Goles: 0-1 Parejo, de penalti (min.32). 1-1 Roncaglia (min. 42). 2-1 Guidetti (min.76).
Balaídos 18.251 espectadores.

El valor de las cosas reside en el esfuerzo empleado para conseguirlas. La victoria del Celta ante el Valencia en Balaídos sabe a gloria. En primer lugar porque son tres puntos que afianzan su posición en el medio de la tabla, al acecho de los puestos UEFA. Después porque llega tras un tropiezo en Ámsterdam que generó cierto desencanto en la afición. Pero, sobre todo, porque el equipo vigués fue capaz de remontar el partido –no lo hacía desde hace un año, cuando lo logró en Anoeta- ante un rival rocoso e incómodo, con cuatro bajas de postín y con un arbitraje desastroso en la primera parte que desquició a los jugadores celestes.

Y es que el show de Clos Gómez comenzó en el minuto 26, cuando amonestó a Guidetti –siempre según el criterio del colegiado catalán- por simular un penalti. Una “simulación” que llegó tras una carga de Garay sobre la espalda del sueco, carga ilegal y por lo tanto penalti. Se puede discutir que sea pena máxima o no, pero amonestar a un jugador que cae tras un contacto es grosero. Clos sí hiló fino poco después, cuando señaló penalti por un derribo de Costas sobre Rodrigo en una acción muy rápida en la que –esta vez sí- el trencilla no tuvo dudas . De regalo amonestó a Jonny por protestar. Parejo ejecutó con frialdad y adelantó al Valencia.

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Clos sí que vio el penalti de Costas sobre Rodrigo; anotó Parejo.

Hasta ese momento el partido estaba siendo feo, muy trabado y sin apenas juego trenzado. El Celta, que ya viene sufriendo para controlar los partidos todo el año, estaba muy incómodo por el gran planteamiento de Prandelli, que ahogó al centro del campo local. Nani obligó a intervenir a Rubén, que con una gran parada envió a córner. El guardameta de Mos cuajó un buen partido en su primera titularidad en Liga. Con ventaja en el marcador, el conjunto valenciano se mostró superior y desactivó al cuadro celeste, que llegaba a cuentagotas al área visitante. En una de estas llegadas, Roncaglia puso un centro que Montoya despejó con la mano. Clos tampoco pitó nada.

Roncagliadona

El desquicie celeste con el colegiado parecía explotar en una acción tras un córner en el que se reclamó penalti por mano. No hubo tiempo a valorar la acción porque Roncaglia bajó la pelota con la cabeza, se marcó un quiebro magistral que coronó con un remate con la zurda con rosca que se coló en la portería de Diego Alves tras tocar en el palo. Soberbio. Parecía Maradona pero, aunque argentino, era un defensor duro y sobrio, incluso tosco con la pelota, el que había firmado el golazo.

El show de Clos Gómez en la primera parte se saldó con una pañolada al descaso

El colofón a la fabulosa primera parte de Clos Gómez llegó tras el gol, cuando Parejo agredió a Wass a quince metros del colegiado, que decidió mirar para otra parte para no expulsar al capitán del Valencia. La grada de Balaídos le despidió con una pañolada acompañada de una sonora pitada al final del primer acto.

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Thor no se rindió hasta conectar un martillazo.

El equipo visitante ofreció sus mejores minutos en el arranque del segundo tiempo. El Celta se vio claramente superado por los de Prandelli, que gozaron de ocasiones claras para volver a adelantarse. Primero una, en la que la zaga céltica se cruzó por dos veces en el camino del gol hacia la red. Acto seguido otra, de Rodrigo, que cruzó en exceso su remate. El Valencia siguió percutiendo y tras una volea que se va fuera de Nani, Berizzo decidió mover ficha.

El violonchelo y el martillo

El Celta no tenía ni el más mínimo control sobre el choque y si había un futbolista capaz de dárselo era Marcelo Díaz. El chileno, que no está atravesando un buen momento, venía de un muy mal partido en Ámsterdam. Pero los grandes, son grandes por las veces que se levantan y, esta vez sí, tocó el chelo. Díaz se hizo con el control del encuentro desde el primer momento, dio aire a sus compañeros y frenó la energía valencianista quedándose el balón en propiedad.

Sonó el chelo, machacó el martillo

Pero a la seda de Marcelo había que acompañarla de contundencia. Aspas y Guidetti formaron en el once tras su gran entendimiento en Holanda. Iago, capitán por las ausencias de Hugo Mallo, Cabral y Sergio, mostró su gran momento de forma, a pesar de que baja enteros en la banda derecha y el ariete nórdico demostró que su carácter irreductible siempre da un plus al equipo. El sueco y Wass se juntaron para tirar una pared que acabó en una parada de Diego Alves. En el consiguiente saque de esquina, se produjo una buena asociación entre el danés y Marcelo Díaz que acabó en un centro perfecto para que Guidetti cabecease en plancha a gol.

Un martillazo de Thor en el momento justo que valía tres puntos. El Celta ganó como lo hacen los grandes en muchas ocasiones, sin un fútbol brillante y sufriendo por momentos, pero aprovechando su pegada para castigar la pólvora mojada de un rival que fue incapaz de inquietar a los celestes en unos minutos finales en los que había siete canteranos celestes sobre el césped –Rubén, Costas, Jonny, Pape, Aspas, Rodrigo y Santi Mina- y en los que ni siquiera unos 40 segundos extra de descuento que aplicó Clos Gómez sirvieron para poner en duda la victoria.

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