En este Celta, que cuenta con una de las plantillas más cortas que se recuerdan, todos los futbolistas están llamados a tener presencia en la temporada. Unzué presume de que cuenta con todos ellos, y quiso demostrarlo en el estreno copero. Sobre Ipurúa hizo todas las rotaciones que pudo (esto excluye la defensa, con cinco jugadores operativos), y fluyeron las buenas noticias: es una buena noticia que Guidetti fuese titular y marcase; es buena noticia que Hjulsager y Emre Mor diesen un buen rendimiento, aunque el turco aun se exige más; es buena noticia que Brais ya se crea jugador del primer equipo con todas las consecuencias, y que Jozabed y Radoja no se vengan abajo por haber perdido presencia en el once; pero, sobre todo, es una buena noticia que el Celta haya dejado muy bien encarrilada la eliminatoria, clave para que las rotaciones y el crecimiento del equipo pueda seguir su curso.
Miguel Gallego | TintaCeleste

La Copa es una competición que los clubs afrontan de maneras muy diferentes. Puede ser un torneo inconveniente que, es situaciones apuradas, solo represente un obstáculo. O puede ser la oportunidad de que los menos habituales se reivindiquen. Incluso puede ser un camino abreviado a la gloria. El Celta de las últimas temporadas se ha ganado a pulso el derecho a tomarla muy en serio, y a que su afición también lo haga. Por eso la eliminatoria contra el Eibar se afrontó con toda la intención de que no fuese la última y a nadie le pareció raro. Eso sí, con rotaciones y oportunidades para casi todos.

El once de Copa

Ya había advertido Unzué de que, si cuenta con todos, debe demostrarlo. Y así lo hizo: Un once con rotaciones, y la oportunidad de que hombres como Guidetti, Emre Mor o Hjulsager demostraran lo que pueden hacer desde el inicio. Los tres salieron reforzados del envite, si bien ello no va a significar que se hayan hecho con un puesto en el once del próximo domingo. Puede que sea ese el verdadero espíritu de las rotaciones, como bien demostró Berizzo. No se trata de un concurso de méritos de efecto drástico e inmediato. Se trata de estar preparados, de saber que el técnico cuenta con uno, y de que se va a tener oportunidades a lo largo del curso. Y más si el equipo sigue en Copa, como parece.

Ya había advertido Unzué de que, si cuenta con todos, debe demostrarlo

Luego está el caso de los centrocampistas: Jozabed había sido un fijo, pero no fue titular ante el Atlético. Radoja perdió el puesto por culpa de una lesión, y ha asistido en los últimos partidos al crecimiento de Lobotka. Y los dos futbolistas aprovecharon también la ocasión de recordarle a su técnico que siguen ahí, en perfecto estado de revista.

Ipurúa, otro mundo

Por segunda vez en unas semanas, el Celta salió airoso del estadio del Eibar. Y lo hizo, otra vez, con armas nada habituales. Dos centros al área y dos goles de cabeza. Los equipos exitosos se caracterizan exactamente por eso: son capaces de adaptarse a las circunstancias que más les convienen para triunfar en cualquier escenario. Eibar no se le había dado muy bien al Celta últimamente. Sin embargo, Unzué ha sabido plantear dos partidos con un guion a priori nada favorable, y se ha hecho con dos victorias.

Los equipos exitosos se caracterizan por ser capaces de adaptarse a las circunstancias que más les convienen para triunfar en cualquier escenario

Esta vez el Celta no fue un torbellino a balón parado. La aportación de sus dos hombres de banda, Hjulsager y Emre Mor, resultó decisiva. Su apuesta por los centros al área ya había aparecido a principios de Liga, pero se había ido diluyendo con el paso de los partidos, sustituida por un camino más vertical hacia el portería rival, con velocidad y entre líneas. El repertorio celeste aumenta, se diversifica, y eso es otra gran noticia de cara a lo que viene.

Seguir en la Copa

El formato copero actual convierte la primera eliminatoria en una trampa. Equipos de media tabla están condenados a enfrentarse entre ellos, en eliminatorias igualadas y separadas por un mes natural. Eso es demasiado tiempo, lo que deja en nada el estado de forma en que hayan llegado los contendientes al partido de ida. El Celta ganó en Eibar, pero sabe que, cuando llegue la resolución a Balaídos, puede que se haya hundido en la clasificación, o que haya pegado un acelerón que le tenga soñando con Europa. En cualquier caso, la vuelta ya no va a tener nada que ver con lo vivido en Ipurúa.

La eliminatoria no está cerrada, pero puede pensarse en la siguiente sin pecar de arrogancia

Por eso es tan importante la victoria. Permite a los vigueses centrarse en la Liga y, cuando llegue el momento, afrontar la eliminatoria con las máximas garantías. Puede permitirse incluso un tropiezo, sabiendo que los vascos necesitan dos goles para dar la sorpresa. La eliminatoria no está cerrada, pero puede pensarse en la siguiente sin pecar de arrogancia. Unos octavos de final en los que ya empieza a cortarse el bacalao, y en los que el Celta sabe moverse como pez en el agua. Al menos, eso ha demostrado varias veces en las últimas dos temporadas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s