El Celta cosechó un empate valiosísimo en el Camp Nou gracias a un gran despliegue colectivo coronado por un superlativo Iago Aspas. El delantero de Moaña volvió a dejar claro que es el Rey Sol en el ecosistema del equipo celeste. Cuando está en el centro, todo gira a su alrededor, todo cobra vida, todo tiene sentido. De su magia nacieron los dos tantos del equipo de Unzué, que además demostró una gran mejoría colectiva y una personalidad muy marcada con la pelota.
Borja Refojos | Tinta Celeste

FC Barcelona 2-2 Celta

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti (Vermaelen, min. 72), Jordi Alba; Busquets, Paulinho, Iniesta (Denis Suárez, min. 53), Rakitic (Alcácer, min. 79); Messi y Luis Suárez.
Celta: Rubén Blanco; Wass, Sergi Gómez (Cabral, min. 3), Fontàs, Hugo Mallo; Lobotka, Jozabed (Pablo Hernández, min. 84), Brais Méndez (Roncaglia, min. 63); Iago Aspas, Pione Sisto y Maxi Gómez.
Árbitro: Melero López (Comité andaluz). Amonestó con tarjeta amarilla a los jugadores locales Luis Suárez, Vermaelen y Piqué y a los visitantes Roncaglia, Jozabed, Rubén Blanco, Wass, Pione Sisto, y Hugo Mallo.
Goles: 0-1 Iago Aspas (min. 20). 1-1 Messi (min. 22). 2-1 Luis Suárez (min. 62). 2-2 Maxi Gómez (min. 70).
Camp Nou. 60.000 espectadores

18 victorias consecutivas llevaba el Barça en el Camp Nou en Liga. Llevaba. Porque un Celta sin ningún complejo se presentó en el coliseo azulgrana para incomodar al equipo culé y rascarle un punto. Un punto construido en la magia de Iago Aspas, un futbolista extraordinario para el que lo ve cada domingo, pero que siempre aparece como el descubrimiento del siglo cuando brilla contra Barça, Madrid o con la Selección. El Rey Sol, definitivamente alojado en el centro del ataque, impartió un clínic de apoyos, asociaciones, distribuciones y movimientos sin balón. Porque un nueve moderno es mucho más que goles y además de todo el juego que da, Aspas es tan letal como cualquier delantero tanque. Casi en el ecuador del primer tiempo, después de dejar claro que el Celta no iba de viaje a Barcelona, Iago picó al espacio para recibir un gran balón de Wass y servirle el gol en bandeja a Maxi Gómez. El uruguayo falló en su especialidad al toparse con Ter Stegen; el de Moaña, no. Recogió el rechace al vuelo y adelantó la escuadra celeste.

Pero el Rey Sol del Celta tenía enfrente al Rey Sol del Barça. Al Rey Sol del fútbol. Leo Messi aceptó el reto y respondió en dos minutos empezando y acabando el empate. Génesis y apocalipsis. El argentino inició una jugada combinativa en el centro del campo y la terminó sin piedad dentro del área.

w_900x700_02132958_b3z0033_1
Los fotógrafos no contaban con que el Celta hiciera goles y se pusieron en el fondo contrario.

El gol afectó a los chicos de azul cielo, que dieron un paso atrás y se vieron superados por un Barça que, ahora sí, jugaba a plomo. La apuesta por Jozabed y Brais –qué partidazo, muchacho- en detrimento Pablo Hernández o Radoja es fenomenal cuando se tiene la pelota pero es más costosa cuando transitas sin ella por el partido.

En la siguiente jugada, Suárez firmó el segundo pero Melero lo anuló por un fuera de juego inexistente. Un error arbitral a favor del visitante en el Camp Nou y otros cuentos. El Barça siguió percutiendo con Messi en plan Messi. Estelar. Imposible parar al mejor jugador del mundo cuando rompe a jugar y solo el palo evitó que hiciese el segundo poco antes de que Rubén apareciese para frenar a Paulinho tras un gran centro de Rakitic.

El Celta aguantó el tirón hasta el descanso e incluso dispuso de una ocasión en las botas de Wass tras un buen servicio de Sisto desde la izquierda. Fantástico el despliegue del danés. Le da igual jugar de lateral que en el centro, que al toque o al galope. Un futbolista que trasciende a cualquier posición o sistema.

w_900x700_02133308_b3z0089_1
Cuando juegas contra él te das cuenta realmente de lo bueno que es.

El Barça se tomó un respiro a la vuelta de vestuarios y aun así, Paulinho se vistió de Maradona en una jugada individual en la que limpió a todos los rivales y terminó rematando fuera con la zurda. Viendo que era muy difícil quitarle la pelota al cuadro azulgrana, el Celta optó por juntarse y buscar salir a los espacios. Unzué buscó solidificar con Roncaglia y justo en ese momento volvió a aparecer Messi para inventarse un pase inverosímil para Jordi Alba que regaló a Suárez el gol. Poco después, Rubén evitó con un paradón que Messi cerrase el partido.

El golpe llegó en el peor momento pero el Celta no se vino abajo contagiado por el carácter irreductible de Aspas. El moañés es de los que nunca se rinden, de los que corren hasta la extenuación. Y en una de estas cabalgadas dejó tirado a Umtiti –literalmente, porque se lesionó-, bailó a Jordi Alba dentro del área y regaló un gol a Maxi que le sirvió para escapar de un nuevo partido intrascendente y anodino.

Quedaban 20 minutos. Parecía demasiado. Tocaba sufrir y el Celta supo hacerlo. De nuevo el palo salvó a los celestes en el remate de Piqué y Messi y Alcácer las echaron fuera. Fue el momento de exhibir mejoría defensiva, con Lobotka impecable como escoba, Hugo firme –a pesar de las provocaciones del premio Nobel de la Concordia Jordi Alba- y Cabral (que jugó el partido casi completo por la luxación del hombro de Sergi Gómez nada más empezar) y Fontàs concentradísimos ante el chaparrón. Ahí terminó de cimentar el Celta un punto de oro que pudo ser más si Sisto llega a superar a un soberbio Ter Stegen en el último suspiro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s