Aunque son muchos los futbolistas que han dejado una profunda huella en Vigo a lo largo de los ya casi 95 años de historia del club celeste, de vez en cuando conviene recordar a otros que, sin acaparar demasiado protagonismo, sí dejaron algún que otro momento para recordar. Es el caso de Antonio Vázquez Trujillo, que pasó a los anales del celtismo con el sobrenombre de Canario.
José Luis Rodríguez Sánchez | Tinta Celeste

Su apodo, tal y como indica la lógica, hace referencia a su lugar de nacimiento. Nacido en Santa Cruz de Tenerife en octubre de 1948, Canario llegó con su familia a una Galicia en la que se formó como futbolista. Concretamente el Arenteiro iba a suponer su rampa de lanzamiento para llegar hasta el Turista y de ahí a un Celta que buscaba a finales de la década de los 60 regresar a Primera. Mediocentro de trabajo, Canario también se desempeñaba como zaguero y, como solía pasar en aquellos tiempos, donde hiciese falta echar una mano. Nunca lo tuvo fácil para jugar en Vigo pero, si hay que hablar de una buena racha, esta fue sin duda tras su incorporación al equipo.

Iñaki Eizaguirre le hizo debutar con la casaca celeste en febrero de 1968, en una visita a Oviedo que terminó en tablas. Habitual en el once que el técnico vasco configuró en el tramo final de aquella campaña, Canario fue pieza fundamental dentro del magnífico recorrido del equipo en la Copa del Generalísimo. El todocampista de origen tinerfeño lo jugó todo en dieciseisavos, octavos y cuartos de final, incluido el partido de desempate ante el Elche. En semifinales contra el Real Madrid no iba a ser diferente y su participación resultó fundamental para que los de celeste se llevasen una ventaja de 3-2 a tierras madrileñas.

Mal día en Chamartín

Lamentablemente, en el partido de vuelta los blancos ganaron por 3-0 aunque de aquel choque se recuerda con amargura en Vigo el arbitraje de Ortiz de Mendíbil. Un codazo de Amancio a Canario no fue sancionado por el colegiado y, mientras el futbolista céltico estaba siendo atendido, el Real Madrid marcaba su primer tanto. Pocos minutos más tarde, con Canario ya sobre el terreno de juego pero todavía con un cierto mareo, Amancio anotaba el 2-0. El centrocampista procedente del Arenteiro era el encargado de vigilar al atacante merengue, quien aprovechó la situación para escaparse de su marcador y poner tierra de por medio en la eliminatoria. Tampoco faltó la polémica en el tercer tanto, ya que el juez de línea consideró que el balón no había entrado completamente en la portería defendida por Ibarreche pero Ortiz de Mendíbil concedió el tanto. Con la semifinal ya zanjada el colegiado señaló un más que dudoso penalti a favor de los de la capital en el tiempo de descuento. La impotencia pudo con Canario, que fue expulsado por calificar de ‘vendido’ a Ortiz de Mendíbil. Amancio no convirtió el penalti al no atinar entre los tres palos pero el pescado ya estaba vendido.

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Ortiz de Mendíbil, protagonista en un Real Madrid-Celta de semifinales de copa en 1968 (Foto: wikipedia)

Durante el curso siguiente, de muy feliz recuerdo para la afición céltica, Canario jugo muy poco. Apenas pudo encadenar tres partidos consecutivos al inicio de la campaña para terminar participando durante un total de 630 minutos en liga. Muy poco para un joven de 20 años que necesitaba minutos y fogueo, tal y como había sucedido en la temporada anterior. Con todo, con el aterrizaje en la máxima categoría la situación todavía iba a empeorar para el de Tenerife. Ni con Roque Olsen ni con Juan Arza iba Canario a gozar de minutos sobre el césped, quedando el ejercicio 1969/70 como un año prácticamente perdido para él.

Inesperado goleador

La temporada 1970/71 comenzaba en el seno del club olívico con buenas sensaciones a nivel grupal. Cuatro victorias en los nueve primeros encuentros permitían a los de Arza posicionarse en la zona media-alta de la tabla. Canario conseguía por fin engancharse a la titularidad en la séptima jornada, algo que se iba a repetir a lo largo de los partidos siguientes. El calendario señalaba el 22 de noviembre de 1970 como la fecha en la que al Espanyol le tocaba visitar Balaídos en partido correspondiente a la décima jornada de liga. Los periquitos, entrenados por el eslovaco Ferdinand Daučik, llegaban como antepenúltimos, con un paupérrimo registro de dos goles anotados en nueve jornadas.

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Iñaki Eizaguirre fue el técnico que hizo debutar a Canario con la camiseta del Celta (Foto: fameceleste.com)

Juan Arza planteó una defensa de tres hombres, integrada por Hidalgo, Manolo e Isabelo, que protegían el área de Pedro Gost. Por delante Canario y Costas conformaban una sala de máquinas que recibía el apoyo de Almagro y Juan como interiores. Lezcano y Jiménez ocupaban los extremos, con Fernando Rodilla como hombre más avanzado.

Su participación resultaría meramente testimonial durante las campañas 1972/73 y 1973/74, años en los que las lesiones no le dejaron respirar

En la primera mitad el dominio correspondió a los de celeste. En el minuto 12 de juego una incursión por el sector derecho finalizó con una salida en falso del arquero visitante Romero. Canario se aprovechó del error y disparó a puerta con poco ángulo pero la pelota terminó por colarse en la portería visitante. Era el primer gol del mediocentro céltico desde su llegada a Vigo. El tanto, si se tiene en cuenta la pésima racha goleadora de los blanquiazules, parecía una auténtica garantía de que los puntos se iban a quedar en casa. El Celta, con más intensidad que los de Daučik, presionaba y contragolpeaba con acierto. Canario actuaba como canalizador del juego y movía con acierto el flanco derecho, zona por la que los de Vigo llevaban más peligro.

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Las lesiones siempre persiguieron a Canario durante su etapa en el Celta (Foto: todocoleccion.net)

En la segunda mitad iban a cambiar las tornas y los periquitos dispondrían de buenas oportunidades para empatar. A los 61 minutos llegaría la más clara, en las botas de Amiano. El Celta sufría y Arza decidía reemplazar a Almagro por Cesáreo Rivera. A falta de un cuarto de hora para el final Juan era expulsado por propinar un puñetazo a Jorge Griffa, zaguero argentino del Espanyol. El dominio visitante se acentuó pero quedó claro que los de blanquiazul no pasaban por un buen momento de cara a batir la portería rival. Los locales, sin completar un partido brillante, conseguían amarrar los dos puntos y ascender hasta la cuarta posición. Canario, junto con los tres zagueros, se mostró como el futbolista más consistente sobre el verde de Balaídos, revelándose como una pieza clave para asegurar el triunfo.

Lesiones y más lesiones

La regularidad de los de azul cielo durante el curso 1970/71 se iba a traducir en un auténtico premio ‘gordo’. El Celta se clasificaba por primera vez para una competición europea, tras finalizar en una excelente sexta posición. El Espanyol, a pesar de sus problemas anotadores, conseguiría rehacerse en el tramo final de la temporada y mantener la categoría sin excesivos apuros.

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Tras su paso por el Celta Canario fichó por el Deportivo. En la foto, primero por la derecha en la fila inferior (Foto: todocoleccion.net)

La fortuna no se iba a aliar con Canario que, cuando por fin parecía alcanzar una estabilidad en el once inicial, cayó lesionado. Una mala caída durante el choque en el que el Celta derrotó al Granada en Balaídos provocó su salida del campo a los 22 minutos de juego. Era el 20 de diciembre y el futbolista originario de Santa Cruz de Tenerife no iba a volver a pisar un terreno de juego hasta el curso siguiente. Un curso en el que, por primera y única vez, rozó los 1.000 minutos de juego entre liga y copa. Su participación resultaría meramente testimonial durante las campañas 1972/73 y 1973/74, años en los que las lesiones no le dejaron respirar. Después abandonaría el Celta para fichar por el eterno rival coruñés, con el que jugó durante tres temporadas en la División de Plata antes de colgar las botas.

La impotencia pudo con Canario, que fue expulsado por calificar de ‘vendido’ a Ortiz de Mendíbil

A pesar de que tan solo vistió la elástica celeste en 66 partidos, la historia dice que Antonio Vázquez Trujillo es el futbolista canario que más temporadas ha militado en el Celta. Una mala tarde en Chamartín le impidió acceder a una final de copa 20 años después de aquella que se perdió ante el Sevilla en 1948. Su gol al Espanyol en 1970 sirvió, eso sí, para conseguir una victoria que colocaba en la senda de Europa al club olívico.

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